
Salida de la etapa 1
Esta mañana, el desierto despertó suavemente, como si supiera que algo extraordinario estaba a punto de suceder.
Bajo un cielo tranquilo y las primeras luces del día, se encontraban 1.500 corredores. Cada uno con su historia, cada uno con sus razones para formar parte de la aventura. Poco a poco, el escenario fue tomando forma.
No era una aventura cualquiera la que estaba a punto de comenzar, sino la 40ª edición del MDS Legendary.
El ambiente era eléctrico, una mezcla palpable de emoción y nervios. Algunos participantes permanecían en silencio, con la mirada fija en el horizonte. Otros reían con nerviosismo, sacudiendo las piernas, aprovechando los últimos momentos de confort antes de la tormenta. Para muchos, era la culminación de años de sueños. Para todos, el inicio de una prueba que les llevará a superarse.
La salida se dio al ritmo de “Highway to Hell”, un ritual icónico del MDS Legendary. Y en un instante, la espera terminó.
Ante ustedes: 35 kilómetros a través de los primeros paisajes del Sáhara.



